A partir de actividades cotidianas como transportarnos, asearnos, viajar, cocinar o comprar productos, y los impactos de éstas en el ambiente, es importante reflexionar en nuestros hábitos de consumo y actitudes hacia la protección del ambiente.

En nuestra casa, en el trabajo, la comunidad o la escuela podemos iniciar actividades concretas para mejorar el entorno. Para lograrlo, solo necesitamos observar a nuestro alrededor e identificar alternativas menos dañinas al ambiente, cambiar conductas y tomar decisiones basadas en el mejoramiento de la calidad de vida.
¡Únase al desafío del Día Mundial del Medio Ambiente!
El cuidado del ambiente requiere la participación de ciudadanos organizados y conscientes de temas como el calentamiento global, la disposición de agua, la deforestación, los patrones de producción y consumo, así como los principios y valores que sustentan a la sociedad.
Ahorre energía
Los hechos no mienten. El clima mundial está cambiando. El dióxido de carbono es el causante del 85% del aumento de la temperatura de la Tierra en los últimos diez años. Es el gas más extendido y con mayor efecto invernadero emitido por la actividad humana.
Cuando usted ahorra energía, por ejemplo cambiando a fluorescentes de bajo consumo, transportándose en bicicleta o caminando, haciendo carpooling para ir a trabajar, son
acciones con las que se reducen los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), que son las mayores fuentes de dióxido de carbono.
Reduce tu huella alimentaria
Los seres humanos tiramos 1/3 de los alimentos producidos, desperdiciando la tierra y agua empleadas en su producción. Además, estos desperdicios se acumulan en vertederos donde emiten dañinos gases que causan el calentamiento global.
El aumento de las temperaturas está haciendo que los glaciares se derritan aumentando los niveles del mar y suponiendo una amenaza para las pequeñas islas y territorios de baja altitud de todo el mundo.
Así que reduzcamos nuestra huella alimentaria, gestionemos nuestras comidas de forma inteligente, almacenemos correctamente los alimentos, comámonos los restos de días anteriores, compremos también esas verduras más imperfectas y animemos a los supermercados y restaurantes a reducir sus desperdicios alimenticios
Conecta y actúa saludable
En la actualidad, el ser humano consume mucho más de lo que nuestro planeta puede proporcionar a largo plazo. Estamos contaminando el aire con emisiones de carbono, destruyendo los bosques y especies, así como llenando los mares de residuos y plásticos. Ha llegado el momento de ser más “verdes y ecológicos” eligiendo lo que es mejor para las personas y el planeta.
Juntos podemos hacerlo en nuestras comunidades, empresas, organizaciones, colegios y de forma individual, uniendo nuestros recursos y aptitudes con nuestra pasión por una forma de vida más sostenible y eficiente en el uso de recursos.
Podemos lograrlo informándonos y trabajando con empresas que han demostrado su compromiso con la sostenibilidad. Podemos plantar más árboles, cultivar más huertos, y también pensar detenidamente en cómo nuestras decisiones impactan en nuestro único hogar, el Planeta Tierra.
Acaba con los plásticos
Tardamos un minuto en tirar una bolsa de plástico empleada una sola vez. Y casi lo mismo en tirar cualquier botella de plástico. Ambas acaban en la basura o en el océano y permanecen allí durante años, acumulándose en los vertederos y acabando con la vida marítima.
Hace falta un cambio. Reutilice sus bolsas cuando vaya al supermercado y busque formas de evitar el uso de botellas de plástico.
Priscila Pacheco J. Periodista

