
“Las tortugas necesitan un esfuerzo bajo una dimensión más global”
Con 17 años de trabajar y dirigir el Programa de Conservación de las Tortugas Marinas en el Caribe o mejor conocida como WIDECAST, el biólogo marino de profesión Didiher Chacón, se considera un fiel defensor, científico y conservacionista apasionado de las tortugas. Gente Verde conversó con él sobre varios temas, donde detalló la problemática actual que viven estas especies.
Entrevista
WIDECAST se ha enfocado en los últimos años en programas de conservación de tortugas marinas en la costa del Caribe, realizando estudios de las diferentes playas de anidación, entre otros proyectos.
¿Cuál es el campo de acción de WIDECAST y su responsabilidad en el resguardo de las tortugas marinas?
Widecast nació en los años 80, como una red voluntaria que tiene presencia en más de 43 países en el mundo, el Programa de América Latina en Costa Rica trabaja bajo la consigna de apoyar los otros proyectos de tortugas marinas en México, Venezuela y las Islas del Caribe (Puerto Rico, República Dominicana y Cuba).
En el país, nosotros nos dedicamos a la conservación y resguardo de las tortugas marinas, sus hábitats críticos en alianza con las comunidades costeras, corregimos aquellas actividades que están dañando al ambiente o a la tortuga, ya que una especie con un ambiente insano no sobrevive.
Nuestro anillo de trabajo está alrededor de los proyectos en Playa Blanca de Osa, Parque Nacional Cahuita donde realizamos monitoreo, en el Pacuare con la escuela de Batán, Matina y contamos con un Centro de Rescate y Rehabilitación de Tortugas Marinas en Pacuare y Playa Blanca de Osa.
Consideramos que se pueden crear oportunidades para todos, manteniendo la sostenibilidad del ambiente, porque la idea es ayudar al ecosistema y a las especies”.
2. ¿En qué consisten los programas que ustedes lideran? ¿Cómo involucran a las comunidades?
WIDECAST tiene varios programas, entre los principales destacan el de Conservación e Investigación, donde desarrollamos políticas sostenibles, que ayudan al Estado, le asesoramos ante organismos internacionales, como por ejemplo la Convención Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), que tiene por finalidad velar para que el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para su supervivencia.
El proyecto de Medios Alternativos de Vida trabaja con las comunidades a través de entrenamiento o capacitación en la búsqueda de mercados nuevos para que las personas puedan exportar sus productos (bolsas elaboradas con material reciclado, artesanía que sustituyael uso del carey), también promocionamos proyectos de “volunturismo”, que es una combinación entre voluntariado con el turismo, donde ellos se quedan en casas de habitantes de la zona, generando dinero para sus familias. Además, contamos con un Programa de Educación Ambiental en las escuelas de ambos litorales.
Nuestra estrategia en las comunidades ha sido la de aproximarnos a las escuelas y trabajar con los niños, ya que ellos son como esponjas, somos conscientes que es un esfuerzo de décadas, pero ya hemos visto frutos, con profesionales que crecieron bajo estas iniciativas. Asimismo, procuramos que las personas que fueron “hueveros” utilicen su conocimiento para la conservación y la protección de nidos, no para su propia economía.
“El escenario es pesimista como vamos, los estados y los gobernantes tienen que dejar de hacer componendas y dedicarse a gobernar”.
En la actualidad, el país vive una situación que preocupa y pone en riesgo a las diferentes especies de tortugas marinas (saqueos de nidos y venta de huevos de tortuga en la provincia de Limón, matanza de tortugas verdes en Guanacaste)
¿De qué manera han trabajado en el resguardo y conservación de las tortugas marinas y sus hábitats?

Didiher Chacón trabajando con voluntarios de Proyecto de Rescate y Conservación de las Tortugas Marinas de Osa.
Lastimosamente esa es la realidad que viven las tortugas, si la mayoría de personas estuviera en contra del comercio de huevos, ya se hubiera acabado, pero estamos ante una situación difícil que se ha incrementado, en los 80 se manejaba solo una problemática el consumo de huevos y carne de tortuga; ahora se da el cambio climático, enfermedades, contaminación en el océano, pesca incidental, falta de políticas y voluntad pública, se nos han quintuplicado la cantidad de problemas. Sin embargo, continuamos trabajando fuerte en conjunto con las comunidades, a pesar de contar con menos presupuesto, nos mantenemos principalmente de donaciones, así como de la venta de bienes y servicios como consultorías ambientales, gracias a que somos profesionales de las ciencias naturales.
Costa Rica se ha ganado una gran reputación mundial por la protección del medio ambiente, ¿Considera correcta esa afirmación o cree usted que nuestro país sea de doble moral en materia ambiental?
Tenemos una doble moral, existe un manejo exterior de nuestra imagen, pero hay otra realidad interior. Tenemos una gran cantidad de irregularidades entre las personas que están en la función pública, que va desde la solicitud de comisiones para dar permisos hasta favorecer a otros y pese a las denuncias siguen faltando.
Creemos que si el país se abre y tiene voluntad, todos podemos ayudar, pero el Estado está amarrado por los compromisos políticos, no hay un deseo abierto de servir a la sociedad costarricense. Según la teoría del desarrollo sostenible se tiene que dejar de crecer y ordenar lo que hay, existe una forma muy insostenible de hacer ciudades, debemos volverlas habitables, cambiarles la política, la visión e invertir en seguridad, el gobierno tiene que entender que es necesario dejar de aplicar políticas fáciles.
Marcela Rojas C. Periodista

