El puente ferroviario de Blackfriars sufrió un reciente cambio ecológico con la instalación de 4400 paneles fotovoltaicos, que generaran la mitad de la energía que consume la estación de trenes a la que desemboca el puente y las vías.
Este puente de 281 metros de largo y cinco arcos metálicos, que une a la City o el sector financiero de Londres con el sureste, empezó este cambio en octubre del 2011, la colocación de la cubierta solar ocupa 6 mil metros cuadrados y pretende reducir las emisiones de carbono (CO2) en unas 511 toneladas anuales, lo que equivale aproximadamente a lo que generan 89 mil viajes en automóvil.
La estructura se ha convertido en un icono ecológico y tecnológico de la ciudad, ya que se destaca en varios kilómetros a lo largo del Río Támesis y junto a la Catedral de San Pablo. El hecho de que el puente sea una estructura fija en el entorno urbano, asegura que los paneles generen energía renovable por un largo período en el futuro.
Fuente: El Mundo
Marcela Rojas C. Periodista
