Esta propuesta, cuya madrina es la Asociación Terra Nostra, entrena a las mujeres recicladores en el diseño de joyería ecológica y accesorios de moda a partir de materiales reciclados. Además, les ayuda en la comercialización de sus artesanías a través de una amplia red de distribuidores.
En el año 2007, la Coalición Reciclaje y la Asociación Terra Nostra se unieron con el objetivo de desarrollar en Costa Rica un proyecto que articulara el arte, la reutilización, el medio ambiente y el género.
Fue así como en el 2008 se implementó una red nacional de producción y venta de accesorios finos, innovadores y exclusivos, fabricados a partir de abre-fácil de latas de aluminio y retazos de tela, bajo la marca “Reciclarte: Artesanía para la Naturaleza”.
Una experiencia exitosa de aprovechamiento de residuos: la eco-bisutería
La innovación de este programa es que las diseñadoras y artesanas de las eco-joyas son las mismas mujeres recicladoras que ponen al servicio de la naturaleza tanto su imaginación y creatividad, como la recuperación de estos materiales y la promoción del reciclaje en sus comunidades.
“No son solamente artistas recuperando los abre-fácil como materia prima. Este programa les da la oportunidad a éstas mujeres de generar un ingreso adicional y desarrollar su talento y creatividad, lo cual fortalece su autoestima”, explicó Alexis Fournier, coordinadora de Reciclarte.
Los fondos recaudados con la venta de estos productos, se destinan a fortalecer los centros de reciclaje y la educación ambiental en las comunidades participantes. La bisutería se vende en galerías y tiendas del país.
Reciclarte es una propuesta de desarrollo sostenible que transforma un desecho común en un bien útil, además de proporcionar una entrada económica a muchas mujeres de zonas rurales”.
Mujeres recicladoras
Los grupos de mujeres con los que trabaja Reciclarte son las responsables de reciclar en sus comunidades, ya sea un barrio o un pueblo pequeño.
“En el centro de reciclaje rudimentario ellas administran, primero recogen, clasifican y preparan la materia prima de sus creaciones. De esta manera ayudan a proteger el medio ambiente, mientras educan a sus comunidades sobre cómo reciclar”, comentó Fournier.
Después de su día de reciclaje, en el hogar en su tiempo libre, le dan una segunda vida a las lengüetas de tiro de aluminio y restos de tela, creando accesorios de alta moda que les ayuda a mantener su comunidad, su actividad de reciclaje y a su familia.
Objetivos del programa
Apoyar la preservación del ambiente en las zonas costeras y montañosas, mediante la reducción de los residuos que se producen en regiones ecológicamente vulnerables y/o de importancia turística.- Fomentar la cultura de reutilización de residuos mediante su valorización y la educación ambiental, dirigida a las personas que trabajan en los centros de acopio de las comunidades.
- Contribuir a mejorar la situación socio-económica de las mujeres de estos pequeños pueblos, generalmente desprovistos de recursos para estructurar una actividad viable y sostenible de reciclaje, generando así recursos adicionales directos para esas comunidades.
Priscila Pacheco J. Periodista


