Residuos que llegan a los basureros, mares o ríos, forman parte de los materiales que con ingenio una joven transforma en hermosas esculturas.
Consciente de que el vidrio es un material que va a estar presente en el medio ambiente por mucho tiempo, Victoria Montero -artista nacional- quiso revertir este efecto maligno para el planeta y lo convirtió en pintorescas esculturas.
Amor por el arte
La vena artística y ecológica inició desde pequeña. Creció en la finca de su familia y el contacto con la naturaleza la hizo valorar todos los recursos que la madre tierra nos brinda. “Mi familia hacía recolección de materiales sin saber que estaban reciclando, aprovechaban todos los recursos al máximo. Por ejemplo, si se rompía algo del hogar, se reconstruía con materiales como maderas, clavos o alambres”, contó Montero.
Nació una idea
Aplicó el arte del vidrio reciclado cuando fue a un lugar remoto en Canadá, y observó en un bar como las botellas de cerveza vacías las pegaban en la pared. Montero, al ver tanta cantidad de vidrio desperdiciado, ideó una alternativa para darles otro uso.
Fue así como comenzó a recoger vidrios, alambres, hule y trozos de madera, para elaborar esculturas con materiales 100% reciclados.
Su mérito incluso fue reconocido en el Museo Rafael Ángel Calderón Guardia, donde expuso sus obras llamadas Vidrio de la Tormenta, un total de 16 esculturas que representan a la naturaleza, los animales y el cuerpo humano; personificaciones que -según Montero- visualizan la forma de ser de cada artista.
“Todos tenemos que intervenir de una manera personal para bien del planeta. Yo hago esculturas con material reciclado, y siento que ahí estoy dando mi aporte para conseguir un mundo mejor”, puntualizó la artista.
María Padilla U. Periodista

