
Según un reciente estudio publicado en la revista “Nature”, el nivel de mercurio en algunas zonas de los océanos se ha triplicado como consecuencia de la actividad humana en los últimos siglos, las investigaciones indican que dos tercios de ese material se concentran a menos de mil metros de profundidad.
Este material metálico se libera de forma natural en erupciones volcánicas y por la erosión de rocas debido al viento y el agua, pero la actividad humana ha alterado ese ciclo y ha hecho que aumenten los niveles de mercurio en el medio ambiente.
Como resultado de las recientes mediciones en los océanos Atlántico, Pacífico, Ártico y Antártico, los científicos han estimado que la cantidad total de mercurio procedente de actividad humana disuelto en los mares de la Tierra es de 290 millones de moles, con un margen de error de 80 millones.
El mercurio es un elemento extremadamente volátil que se dispersa rápidamente por la atmósfera, donde se mantiene durante meses antes de depositarse sobre los océanos.
La combustión de carbón, las extracciones de oro, la producción de cemento y la incineración de basura han contribuido con el aumento de ese material. Y es que los compuestos de mercurio inorgánicos, que en el pasado se utilizaban como fungicidas, antisépticos y en remedios de medicinas tradicionales, dan lugar al llamado mercurio metílico, el compuesto orgánico del mercurio más habitual en el medio ambiente y un tóxico que puede acumularse en la cadena alimenticia.
El estudio indica que la cuantificación del mercurio total acumulado en el agua de los océanos ayudará a comprender mejor el proceso por el cual se forma el mercurio metílico y se contamina la vida marina.
Fuente: EFE.
Marcela Rojas Periodista
