El cambio climático y la creciente frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos inesperados pueden alterar las predicciones científicas de las futuras poblaciones de pingüinos antárticos, al limitar su capacidad de encontrar alimento, así lo indicó un estudio publicado la semana pasada en ‘Plos One’ por Amélie Lescroël, del Centro de Ecología Funcional y Evolutiva (CNRS), en Francia.
Estas especies dependen del hielo marino para el forrajeo (acción de pastar o comer hierba en los campos) y para su supervivencia, la cual está asociada a su capacidad para responder a los cambios tanto a corto como a largo plazo; esta información se desprendió luego de años de investigaciones sobre los pingüinos adelaida de la Isla de Ross en la Antártida, donde se comprobó mediante el análisis de la ruptura de los icebergs gigantes, que dichos fenómenos ambientales extremos afectan a estos animales.
Los científicos destacaron que los pingüinos son capaces de responder a cambios en las concentraciones de hielo del mar si estas son en condiciones ambientales normales, sin embargo que ante la presencia de icebergs gigantes se les reduce el acceso a las presas. Ante lo anterior, se concluye en el estudio, que de presentarse eventos extremos con mayor frecuencia, será difícil predecir cómo las poblaciones de estas especies podrán mitigar los futuros cambios en el hielo marino.
Fuente: Europa Press
Marcela Rojas C. Periodista
