El catedrático de Psicología Ambiental de la Universidad Autónoma de Madrid, José Antonio Corraliza, asegura que el contacto con la naturaleza hace a los niños más fuertes para afrontar el estrés y los hace ser más respetuosos con el medio ambiente.
Durante los últimos cinco años el profesor en conjunto con un equipo de trabajo, ha entrevistado a miles de niños para conocer más sobre el llamado “trastorno por déficit de naturaleza”, el cual ha sido definido como la falta de contacto directo o desconexión con el medio natural o, en general, con el medio exterior.
Según el catedrático, la naturaleza produce un efecto “amortiguador” del estrés, gracias a la percepción del paisaje o espacios naturales y es que por el contrario, la carencia del contacto con el ambiente se vincula a la obesidad, enfermedades respiratorias, hiperactividad, déficit de atención e hipovitaminosis D (falta de la vitamina D, que se obtiene en buena medida de la exposición al sol).
Los últimos estudios de investigación han destacado la importancia de incluir elementos naturales en los entornos residenciales y educativos, debido a las experiencias y efectos positivos ante eventos estresantes, descritas por los niños al vivir cerca de la naturaleza.
Fuente: EFE
Marcela Rojas C. Periodista
