El Comercio Justo permite acercar al productor al consumidor, reduciendo la cadena de intermediarios que existen en el comercio tradicional y que impide una información más transparente de la procedencia y condiciones de la elaboración del producto.

El sello de garantía de los productos de Comercio Justo mejor conocido como “FAIRTRADE”, es un sistema de certificación de en el que los aspectos sociales, económicos y medio ambientales se certifican conforme a ciertos criterios para productores y otros para compra y venta.
Esta certificación garantiza a los consumidores que la producción de un producto ha respetado a los hombres y mujeres que lo han elaborado; es decir, que las condiciones de trabajo son dignas, que el salario está de acuerdo con el nivel del país, que no existe explotación infantil y que se ha cuidado el medio ambiente.

¿Cómo nace el Sello Fairtrade (Comercio Justo)?
En el año 1997 las organizaciones que habían comenzado a lanzar campañas y sellos de manera independiente, crearon Fairtrade Labelling Organization (FLO), una organización paraguas bajo la que se unifican todas las organizaciones anteriores y cuya misión consiste en establecer los estándares del Comercio Justo para apoyar a los productores y productoras en desventaja, y así armonizar el mensaje del comercio justo bajo un solo sello.
En Costa Rica
FLO-CERT es el ente certificador acreditado ISO-65 en nuestro país. Según explicó su gerente Regional, Carlos Villalobos, ellos cuentan con independencia en su funcionamiento y toma de decisiones.
“Nuestra función principal es la de verificar el cumplimiento de los Estándares de Comercio Justo a través de la verificación de los Criterios de Cumplimiento, por lo que como ente certificador programamos auditorías, auditamos a las organizaciones, analizamos los reportes de auditoría y emitimos una decisión de certificación”, explicó.
¿Quién se puede certificar?
Se certifican los productos provenientes de organizaciones de pequeños productores y empresas de producción (mano de obra contratada/plantaciones); también empresas (exportadoras y procesadoras) en el campo de la comercialización de productos certificados.
Los productos contemplados dentro del sistema son: café, cacao, banano, jugos de frutas, arroz, azúcar, algodón, miel, té, vino, flores., bolas deportivas, hierbas y especies.
“El proceso para la certificación consta de varios pasos, primero la organización debe comprobar si su producto se encuentra contemplado dentro del alcance del Sistemade Comercio Justo, una vez confirmado, procede a solicitar el paquete de aplicaciones, debe cancelar los derechos de aplicación y certificación; luego se planifica la auditoría, se audita y se hace un análisis del reporte de auditoría y se toma una decisión de certificación que se comunica a las organizaciones”, detalló Villalobos.

El ciclo de certificación es de tres años y el certificado que se recibe se emite por cuatro años, luego de la auditoría inicial en el año 0 cada año las organizaciones reciben una auditoría en donde se confirma el certificado (años 1 y 2) y el tercer año se renueva el certificado por otros cuatro años.
Beneficios
Para los productores (organizaciones de pequeño productor) representa la oportunidad de ingresar a mercados que garantizan un precio mínimo, que al menos cubre los costos de producción y la posibilidad de recibir un premio que le permita invertirlo en el desarrollo social y económico de su organización, comunidad, etc.
Según Villalobos, aproximadamente unas 20 organizaciones o empresas se encuentran certificadas en Costa Rica (la lista se puede encontrar en http://www.flo-cert.net/flo-cert/29.html), lo que significa una participación muy baja en comparación con otros países de Centroamérica, situación que se ha mantenido con muy poco crecimiento en los últimos años.
El Sistema de Comercio Justo controla la compra y venta del producto desde que se empaqueta y sella para su distribución al consumidor.
Talamanca comprometida con la producción orgánica y sostenible
La Asociación de Pequeños Productores de Talamanca (APPTA), es una cooperativa de cacao y banano en la región de Talamanca en el sureste de nuestro país, la cual mantiene su compromiso con la protección de su entorno, a través de prácticas agrícolas sostenibles. APPTA recibió la certificación de Comercio Justo en el año 1995 y la ha mantenido hasta la fecha.
Sus miembros son 1.000 pequeños productores indígenas y de ellos un 38% son mujeres. Ellos implementan un sistema de producción agroecológico y orgánico de plantas y árboles de sombra que no solo protegen la tierra, sino que también proporcionan medicinas y materiales de construcción para sus casas.
Según Walter Rodríguez, Gerente de APPTA, el sello Fairtrade les garantiza el precio mínimo de su producción, incluso cuando el precio del cacao se encuentra por debajo. En la actualidad APPTA exporta a Europa y los Estados Unidos y las ganancias de las ventas de comercio justo las invierten en proyectos sociales.
Fuente: Walter Rodríguez, Gerente de APPTA y http://www.fairtrade.net
Marcela Rojas C. PeriodistaFAIRTRADE está enfocado en las organizaciones de pequeños productores, como en el caso de la Asociación de Pequeños Productores de Talamanca.

